Zapopan jalisco, 07 de octubre del 2026
La Selección Mexicana concluyó su actividad en la presente Fecha FIFA de la peor manera posible. En el césped del Memorial Coliseum de Los Ángeles, el equipo dirigido por Rafael Márquez volvió a mostrar serias deficiencias futbolísticas y sucumbió por marcador de 2-0 ante la selección de Chile, sellando una gira por Estados Unidos caracterizada por las dudas, las bajas por lesión y un preocupante balance en el terreno de juego.
El descalabro frente al conjunto andino no solo dejó al descubierto la fragilidad defensiva y la falta de contundencia del cuadro azteca, sino que confirmó una racha negativa que enciende las alarmas en el entorno del futbol nacional. En cuatro compromisos disputados durante esta ventana internacional, el representativo tricolor fue incapaz de cosechar una sola victoria, registrando dos empates (ante Colombia y Perú) y dos derrotas (frente a Estados Unidos y Chile).
El desempeño del Tri en suelo californiano estuvo fuertemente condicionado por la crisis de ausencias que mermó al plantel en los días previos al encuentro. Privado de elementos clave por sanción como Mateo Chávez, y golpeado por las bajas médicas de Hirving ‘Chucky’ Lozano, Gilberto Mora y Luis Romo, el cuerpo técnico nacional tuvo que improvisar un esquema táctico con variantes que nunca lograron asentarse sobre el campo.
A pesar del espaldarazo público que el estratega zamorano le brindó en la víspera al guardameta Raúl ‘Tala’ Rangel, la portería fue ocupada por Alex Padilla y en la zona baja mexicana volvió a conceder facilidades ante un equipo chileno que aprovechó los momentos de incertidumbre para liquidar el encuentro. La falta de variantes en el mediocampo y la desconexión con el frente de ataque privaron al Tri de generar peligro real sobre la portería rival, dejando una imagen distante de la versión competitiva que exige la afición.
El ambiente festivo que rodeó el homenaje previo a la leyenda Guillermo Ochoa en la capital californiana se diluyó con el correr de los minutos ante la frustración del público radicado en Estados Unidos. El balance de dos empates y dos triunfos genera un escenario de alta presión mediática para Márquez y su cuerpo técnico, quienes deberán realizar una profunda autocrítica de cara a los próximos compromisos internacionales.
La falta de gol, las distracciones en la marca y la incapacidad para gestionar los momentos de alta exigencia se han convertido en tareas urgentes por resolver para la Dirección de Selecciones Nacionales. Con el proceso rumbo a las próximas competencias oficiales en marcha, el ‘Kaiser’ necesitará recuperar efectivos, ajustar piezas en la estructura colectiva y encontrar respuestas inmediatas para devolverle la solidez y el rumbo a la Selección Mexicana.
